Aunque pueda parecer un postre muy elaborado no te dejes engañar por las apariencias pues no tiene mucho de complicación. Tan sólo la jaula es lo que necesita un poco más de paciencia, pero el resultado vale la pena ¿o no?.
Es un postre muy suave y con un sabor delicioso pues a medida que nos lo comemos nos vamos encontrando trocitos de nueces caramelizadas.
Las jaulas requieren un poco más de trabajo pues se nos pueden partir las tiras de caramelo, pero tampoco pasa nada porque las podemos soldar con un poco de caramelo caliente.






